jueves, 11 de febrero de 2016

El sombrero Panamá

Los sombreros parece que no están de moda, pero en realidad, mientras haya sol, habrá a quien le guste la cubrirse la cabeza y pocos sombreros tienen la elegancia de un Panamá.




Sombrero panamá.
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El sombrero panamá también se conoce como sombrero de paja-toquilla o jipijapa. Quizá la denominación más correcta sea la de sombrero de paja-toquilla que es cómo se le conoce en el lugar del que es originario, Ecuador. El hecho de que se le conozca incorrectamente como panamá se debe a que fue profusamente usado por los obreros (panameños y estadounidenses) que trabajaron en la construcción del Canal de Panamá.

Se pueden encontrar imitaciones de los panamá hechos en toda Hispanoamerica, pero si queremos un buen panamá, uno bueno de verdad, hay que comprarlo del cantón Montecristi en Ecuador (donde es habitual el nombre de Jipijapa), aunque en la ciudad ecuatoriana de Cuenca es donde se fabrican más ejemplares y también de buena calidad.


Tejiendo el panamá



La materia prima de los panamá es la hoja trenzada de la palmera de paja-toquilla (Carludovica palmata) y todo el proceso de fabricación es totalmente artesanal y por tanto no hay dos panamás iguales, lo que le da el añadido al dueño de poseer algo único.

Carludovica palmata

¿Cómo saber si es un buen panamá?
El tacto que da la hoja blanqueada de esta palmera es inimitable, pero no todos los panamá tienen la misma calidad. El mejor truco es contar (y no  es fácil) las fibras por pulgada cuadrada. Si es de menos de 300, es de baja calidad, si es muy bueno puede superar las 2000. Otro detalle es ver si los bordes están cortados o si los remates están entrelazados con la propia urdimbre, pero esto sólo en los de muy alta calidad y precio. Y por último, aunque probablemente no te dejaran hacerlo en una tienda. Si el panamá es autentico, aunque no sobrepase con mucho las 300 fibras, ha de poder pasarse enrollado por un anillo.
Detalle de la urdimbre. Observese el borde final.
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Un complemento imprescindible para un hombre elegante en climas cálidos y en cualquier época en la que luzca el sol.

Cuando en 2012 la Unesco lo declaró Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad, creo que no se equivocó.

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