martes, 5 de febrero de 2019

La cuchilla de afeitar

Un diseño icónico que cambió la forma de relacionarse que tenía el hombre con su bello corporal. Antes de su invento, eral normal el no afeitarse más de dos veces a la semana y siempre exponíéndose a una operación peligros, aunque si está bien hecha, placentera, como es el afeitado con navaja. Todo ello cambió cuando se inventó la cuchilla de afeitar.



Cuchilla de afeitar.
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La cuchilla de afeitar está totalmente ligada a la invención paralela de la maquinilla de afeitar (también llamada "maquinilla de seguridad"). Por este artilugio, y ahí radica el éxito, se protege al usuario del filo cortante, no exponiéndose la piel más que al extremo de este, por lo que en caso de corte este no sería excesivamente grave.

El inventor de maquinilla y cuchilla de afeitar fue el estadounidense King Camp Gillette Winconsin 1855- Los Ángeles 1932) que por su profesión de viajante de comercio tenía que afeitarse muchas veces en lavabos de trenes que trepidaban grandemente, por lo que se jugaba el cuello literalmente cada vez que pasaba por él su navaja de afeitar. Gillette se dio cuenta de que un artilugio de afeitado que se compusiera de cuchillas desechables sería muy rentable, pues los usuarios preferían comprar nuevas a tener que afilarlas cuidadosamente, como si se hacía con las costosas navajas.

Aunque no fue la primera maquinilla de afeitar de hojas desechables, cosa que crearon en 1888 los hermanos Kampfe, si fue la primera que era realmente funcional y práctica. Para 1901, Gillette ya había creado una compañía para comercializar su producto y tuvo éxito en Estados Unidos, pero no será hasta la I Guerra Mundial, cuando los soldados estadounidenses se las mostraron a sus compañeros de armas en Europa y el invento arrasó en todo el mundo.


Maquinilla de afeitar clásica.


Gillette fue la gran compañía de hojas de afeitar hasta que la británica Wilkinson patentó en los años  sesenta del siglo XX las cuchillas de acero inoxidable. Desde entonces este es el material normal para las cuchillas.

En las últimas décadas se han popularizado las maquinillas de plástico con varias hojas de afeitar desechables. Tienen el inconveniente de ser más agresivas con el medio ambiente pero muchos hombres las prefieren por encontrarse con el aparato listo para usarse y desecharse completamente.
Los entusiastas de las maquinillas y cuchillas de tipo clásico aseguran que apuran mejor el afeitado e irritan menos la piel.

¿Es más caro afeitarse con maquinilla clásica?


Al contrario. La inversión inicial es mayor que con las maquinillas de plástico, pero estas duran mucho menos que las clásicas, por lo que a la larga este sistema es más rentable.

¿Cuánto dura una cuchilla de afeitar?


No es necesario desecharla tras cada afeitado ya que basta con enjugarla bien con agua y dejar que se seque en un lugar ventilado. ¡No le des golpecitos! Usa un cepillo pequeño para eliminar el pelo adherido. No obstante, con el paso del tiempo y el uso se produce un desgaste que es diferente según el tipo de pelo que tenga cada usuario. Cuando notemos que la cuchilla tira de la piel o necesitamos más pasadas de lo habitual para conseguir el apurado, es el momento de renovar.

¿Cuánto dura una maquinilla de afeitar clásica?


Si la cuidas bien, la limpias y la dejas secar correctamente, puede durar toda la vida. El ahorro en pocos años es considerable.

¿Necesito que la cuchilla sea de la misma marca que la maquinilla?


En absoluto, ya que el tamaño y forma está estandarizado.

¿Con qué hay que enjabonarse la piel si usamos cuchilla clásica?


Desecha la idea de usar espuma o geles ideados para la maquinillas de plástico. Lo mejor y con mucho para la maquinilla clásica es enjabonarse la piel con jabón de afeitar y brocha. Esta técnica no solo suaviza la piel sino que tiene efecto exfoliante y levanta el vello, dejándolo listo para la cuchilla.


Brocha de afeitar. En este caso, de la firma Muhle.


¿No son una buena alternativa las cuchillas modernas?


En modo alguno voy a afirmar eso. Las maquinillas modernas de varias hojas en paralelo consiguen unos buenos resultados y hay multitud de tipos diferentes que se pueden adaptar bien a cada usuario. Como dato positivo parece que de momento al menos, se ha parado la carrera por poner más hojas. Las primeras cuchillas de plástico tenían una hoja, luego se hicieron modelos de tres, de cuatro, cinco y hasta de seis. Parece que la tendencia vuelve a ser de tres hojas, por que si no te has apurado bien con tres hojas, tampoco lo vas a hacer con cuatro porque el problema no es el instrumento sino la técnica de afeitado.

¿Qué tal el afeitado a máquina?


Ni la mejor máquina le dará el apurado de una maquinilla de afeitar. Su uso solo debe hacerse si hay falta de tiempo para un afeitado completo o si el usuario tiene problemas de pulso y el uso de cuchillas pueda ser peligroso.


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